martes, 20 de agosto de 2019

REDACTAR EN LA RED.


Redactar para la Red ofrece muchas más opciones que el texto escrito. Internet es multimedia y, por eso, deberíamos aprovechar todos los recursos disponibles: texto (por supuesto), también imágenes, vídeo y audio.
Redactar y producir contenidos para la web no es igual que hacerlo para un medio impreso. Cada medio tiene su propio formato y cada uno se usa en un contexto diferente.
En la red, el contenido es fundamental. Es aquello que atrae a los usuarios, los mantiene y los hace regresar, es la esencia, un concepto clave para la efectividad del mercadeo en Internet y que puede determinar la decisión de compra de los clientes.
Por ello, es importante que usted conozca algunos “Tips para la redacción de textos web”, con el fin de producir contenidos en forma efectiva y con calidad.
Escriba pensando en el lector: no es lo mismo leer en un papel que leer en la pantalla. En la web, la lectura es un 20 y 30 por ciento más lenta.
Recuerde el patrón de lectura web: los lectores en la red escanean el texto, dirigen su vista a lo que le interesa. Revisan las páginas desde la esquina superior izquierda hacia la derecha y luego hacia la parte inferior. El patrón de lectura es similar a una F, E o L invertida.
Cree contenidos sencillos, precisos y breves: un lector en Internet busca información en forma rápida y concisa.
Escriba títulos informativos y asocie el titular con los demás elementos del texto. Así, facilita de una sola vez la interpretación del lector.
Elimine los artículos y preposiciones de los títulos esto agiliza la lectura de los textos.
Use frases y párrafos cortos: frases formadas por 30 o 35 palabras como máximo, que propicien la lectura provechosa, rápida, y entreguen al usuario más información con menos palabras. Escriba párrafos que no superen las 70 palabras. Es decir, cinco líneas de texto como límite para expresar lo necesario.
Emplee palabras clave al principio del título y en el cuerpo del texto: resalte las palabras con negrita para conseguir mayor atención en la página y favorecer el posicionamiento del sitio en los buscadores.
Use los dos puntos para recargar al lado izquierdo de la frase los elementos más representativos y las palabras portadoras de información significativa.
Clasifique y jerarquice el texto: no olvide la jerarquía visual entre título, inter-título y texto. Divida los textos temáticamente en subtemas y use inter-títulos.
Evite las abreviaturas y los términos técnicos: pues no se tiene certeza de que los usuarios interpreten lo que se dice a través de esas siglas o palabras.
Use verbos fuertes, por ejemplo: “Decidir” en lugar de “tomar una decisión”, “Encuestar” en vez de “hacer una encuesta”.
Tenga presente las normas ortográficas: un error afecta la imagen, seriedad y profesionalismo de un sitio web.
Redacte texto alterno de las imágenes que describa o explique lo mostrado en la gráfica.
Rompa la uniformidad del texto:
Use listas con viñetas: esto facilita la lectura y comprensión del usuario. (No se recomiendan los números)
Emplee el color, la negrita o la letra cursiva como recursos llamativos y usados para resaltar las partes más importantes del texto.
Planifique los enlaces como elementos de color que llamen la atención del lector y lo motiven a dar clic.
Actualice frecuentemente el contenido de su sitio. Recuerde: los sitios que con mayor frecuencia revisan y actualizan sus contenidos, tienen mayor credibilidad.

martes, 13 de agosto de 2019

REDACTAR Y ESCRIBIR.


Aunque «redactar» y «escribir» se suelen emplear como términos equivalentes, existe cierta diferencia, tal vez un tanto sutil. Una buena redacción es aquella que transmite un mensaje con claridad, ajustándose a una adecuada construcción sintáctica y respetando las normas ortotipográficas existentes.

Una buena redacción es esencial en textos escolares y universitarios, en obras jurídicas, en contratos y demás documentos públicos, en manuales de procedimiento, en instrucciones de todo tipo. En estos escritos el énfasis está puesto en lo que se dice, y no en el cómo se dice, y sobre todo en la eficacia, esto es, que el texto cumpla su propósito (informar, persuadir, etc.). Incluso existen ámbitos de redacción especializada, con pautas estilísticas bastante definidas, como ocurre en la redacción comercial o la redacción científica.

Cuando se habla de “escribir bien”, en general se alude a la expresividad literaria, a la estética que se le imprime a aquello que será leído por placer, y no por obligación o por una necesidad de orden práctico. Se podría decir que una correcta redacción exige un buen conocimiento de la lengua, en tanto que una buena escritura exige, además de conocer la lengua, conocer el alma humana.

martes, 6 de agosto de 2019

LA REDACCIÓN TÉCNICA


Una de las características obvias de la redacción técnica es su contenido técnico, que para el propósito presente es aquel que cae dentro del campo general de la ciencia y la ingeniería. Por lo tanto, un documento o escrito técnico es la exposición escrita de contenidos científicos y técnicos asociados con las ciencias y la ingeniería. Pero aparte del contenido, la redacción técnica tiene otras características, una de ellas es su aspecto formal.

Por ejemplo:
   Existen diferentes formas convencionales de informes técnicos como los anteproyectos, informes de avance o las propuestas.
   Existen ciertas formas de estilo, como el uso de la voz pasiva refleja.
   Existen ciertas formas de auxiliares gráficos, como, por ejemplo: gráficas y diagramas.
   Existe una alta concentración de determinadas técnicas de presentación, en particular, definiciones, descripción de mecanismos, descripción de procesos, clasificación e interpretación; muchas veces varias de ellas en un solo informe.

Otra de las características de la redacción técnica es su punto de vista científico.
   Idealmente, la redacción técnica es imparcial y objetiva, clara y exacta en la presentación de la información.
   Usa un vocabulario científico y técnico, pues los escritos técnicos en su mayoría están dirigidos a un público específico.
   Lo que escriben los ingenieros es fundamento objetivo que en algún momento se usará para ayudar a alguien a tomar una decisión.

En términos elementales la redacción técnica puede ser dividida en dos partes o aspectos:
   Los productos finales, como los informes, que son paquetes concretos que se entregan a un destinatario.
   Las habilidades que intervienen en la preparación del producto final.

Los productos finales de la redacción técnica son fruto del trabajo rutinario de un ingeniero. Si los ingenieros no pueden comunicar exitosamente sus ideas para informar a los otros lo que han hecho, todo su esfuerzo fue inútil.

Además, entre más experiencia adquieren los ingenieros, más frecuentemente se les piden recomendaciones para tomar decisiones o tomar decisiones ellos mismos. Por otro lado, los clientes de las empresas escriben cartas solicitando consejos sobre sus problemas técnicos y esas cartas deben ser contestadas. Dentro de las instituciones industriales y académicas regularmente los ingenieros tienen que escribir informes, cartas y memoranda.