Redactar para la Red ofrece muchas más opciones que el texto escrito.
Internet es multimedia y, por eso, deberíamos aprovechar todos los recursos
disponibles: texto (por supuesto), también imágenes, vídeo y audio.
Redactar y producir contenidos para la web no es igual que hacerlo para
un medio impreso. Cada medio tiene su propio formato y cada uno se usa en un
contexto diferente.
En la red, el contenido es fundamental. Es aquello que atrae a los usuarios,
los mantiene y los hace regresar, es la esencia, un concepto clave para la
efectividad del mercadeo en Internet y que puede determinar la decisión de
compra de los clientes.
Por ello, es importante que usted conozca algunos “Tips para la
redacción de textos web”, con el fin de producir contenidos en forma efectiva y
con calidad.
Escriba pensando en el lector: no es lo mismo leer en un papel que leer
en la pantalla. En la web, la lectura es un 20 y 30 por ciento más lenta.
Recuerde el patrón de lectura web: los lectores en la red escanean el
texto, dirigen su vista a lo que le interesa. Revisan las páginas desde la
esquina superior izquierda hacia la derecha y luego hacia la parte inferior. El
patrón de lectura es similar a una F, E o L invertida.
Cree contenidos sencillos, precisos y breves: un lector en Internet
busca información en forma rápida y concisa.
Escriba títulos informativos y asocie el titular con los demás elementos
del texto. Así, facilita de una sola vez la interpretación del lector.
Elimine los artículos y preposiciones de los títulos esto agiliza la
lectura de los textos.
Use frases y párrafos cortos: frases formadas por 30 o 35 palabras como
máximo, que propicien la lectura provechosa, rápida, y entreguen al usuario más
información con menos palabras. Escriba párrafos que no superen las 70
palabras. Es decir, cinco líneas de texto como límite para expresar lo
necesario.
Emplee palabras clave al principio del título y en el cuerpo del texto:
resalte las palabras con negrita para conseguir mayor atención en la página y
favorecer el posicionamiento del sitio en los buscadores.
Use los dos puntos para recargar al lado izquierdo de la frase los
elementos más representativos y las palabras portadoras de información
significativa.
Clasifique y jerarquice el texto: no olvide la jerarquía visual entre título,
inter-título y texto. Divida los textos temáticamente en subtemas y use
inter-títulos.
Evite las abreviaturas y los términos técnicos: pues no se tiene certeza
de que los usuarios interpreten lo que se dice a través de esas siglas o
palabras.
Use verbos fuertes, por ejemplo: “Decidir” en lugar de “tomar una
decisión”, “Encuestar” en vez de “hacer una encuesta”.
Tenga presente las normas ortográficas: un error afecta la imagen,
seriedad y profesionalismo de un sitio web.
Redacte texto alterno de las imágenes que describa o explique lo
mostrado en la gráfica.
Rompa la uniformidad del texto:
Use listas con viñetas: esto facilita la lectura y comprensión del
usuario. (No se recomiendan los números)
Emplee el color, la negrita o la letra cursiva como recursos llamativos
y usados para resaltar las partes más importantes del texto.
Planifique los enlaces como elementos de color que llamen la atención
del lector y lo motiven a dar clic.
Actualice frecuentemente el contenido de su sitio. Recuerde: los sitios
que con mayor frecuencia revisan y actualizan sus contenidos, tienen mayor credibilidad.